ReNacer con Ana Wien

“Si el arte no es para sanar, para mí no es arte”

Alejandro Jodorowsky

Con esta cita, Jodorowsky, el artista cineasta, escritor y psicomago, alude al concepto de arte como sistema de catarsis, siendo una metáfora que se convierte en una representación simbólica reparadora, que se dirige al inconsciente con la intención de dar fin a las repeticiones de dolor, frustración y miedo, provenientes del árbol genealógico.

Grabado del Palelolitico Superior, en Foz de Côa, Portugal.

Grabado del Palelolitico Superior, en Foz de Côa, Portugal.

Ernst Gombrich, el historiador de arte, autor de “Arte e ilusión”, entre otros, declaró que: «El arte, en realidad no existe. Únicamente hay artistas.» Frase que confirma lo evidente, que el calificativo de “arte” los humanos lo colocamos sobre objetos y actos, desde el Paleolítico, cuando el arte era fundamental, porque la pintura y el grabado en piedra, cumplían una función ritual.

La selección de individuos capaces de percibir y reproducir a los “espíritus” de los animales sobre las paredes de las cuevas, era vital. No sólo se trataba de una habilidad plástica, sino de la capacidad de adentrarse en cada animal, en cada deseo de la comunidad, de tal manera que el artista- chamán, hiciera posible lo que su colectivo deseaba.

Grabados piqueteados en la roca, de Foz de Côa, Portugal.

Grabados piqueteados en la roca, de Foz de Côa, Portugal.

Muestras de ese sistema de arte sacro/profano, podemos encontrarlas en Altamira, España; Lascaux, Francia; la Cueva de las Manos, en Argentina; entre muchas otras, o sobre piedras y rocas, como en la Siega Verde en España y el Vale do Côa, en Portugal, en las que el grabado piqueteado en la roca, es posiblemente la primera intención de dibujo animado, porque reproduce el movimiento de cabras y potros, apropiándose así el artista/chamán de la velocidad y movimientos del animal, garantizando de esta forma el poder de los cazadores de la tribu sobre éste, y así contar con alimento asegurado para la comunidad en esa época muy fría, ya que durante el Paleolítico Superior se vivió la segunda mitad del último periodo glacial.

Jean de Loisy, presidente del Palais de Tokyo en París, basa la relación entre artistas y chamanes en que ambos son exploradores de lo humano y Víctor Vacas Mora, doctor en antropología de la Universidad Complutense de Madrid, amplía el concepto en su ensayo “El chamán y el artista, proponiendo que : “(el arte)… sería la herramienta codificadora propicia para materializar símbolos inscritos en las creencias cosmogónicas, los cuales resultarán aprehensibles a todos los individuos que compartan ese mismo universo virtual, que es, a fin de cuentas, el regulador de la realidad donde su cotidianidad se desenvuelve.”

Cueva de las Manos, Argentina.

Cueva de las Manos, Argentina.

También la especialista peruana en poblaciones originarias de América, Marcela Pantigozo, recalca algo más, que hemos olvidado:

“El Chamán, al igual que el Artista, ha estado presente en todos los grupos humanos y desempeña una labor que si bien pasa por adentrarse en lo más profundo de la espiritualidad, está al servicio de la comunidad en la que se encuentra inserto y sirve como guía para conducir la vida de esta. Cabe esclarecer muchas confusiones que existen respecto a la funcionalidad del Chamán y su universo: el Chamán solo puede utilizar su capacidad para el bienestar de su comunidad y nunca para conseguir un beneficio propio.”

 En nuestras sociedades eurocéntricas, cuando yo hablo de arte y chamanismo, siempre se asoma una sonrisa de burla o de incredulidad en las expresiones de algunas personas del público, porque hemos olvidado que el arte es mucho más que un objeto estético con un valor agregado por el currículo y capacidad de venta de su autor.  Vale entonces tener presente que el arte, como actividad cultural que es, se encuentra sujeta a los preceptos de la misma cultura que la produce, de tal manera que toda sociedad Occidental, ha echado al olvido el propósito básico de la mancuerna arte/magia, al ingresar esta dupla a la economía de mercado, cambiando a los dioses del pasado por la diosa economía. En este panorama, el artista se ha convertido en un individuo aspiracional, que cifra su valor en el precio de su obra y los aplausos de un público que basa su reconocimiento en el éxito aparente o las palabras doctas de los teóricos del arte, reducidos a un glosario eurocéntrico.

Pero no Ana Wien. En ella reconocemos esa identidad del chamán artista, presente en casi toda su obra. Ana produce con un sentido comunitario que me asombra y con su proyecto RENACER, confluye perfectamente su actitud hacia las palabras de Jodorowsky: Lo que das te lo das, lo que no das te lo quitas. No quiero nada para mí que no sea para los demás.” Cuando me mostró su proyecto, recién inaugurado para todo el público en la Galería Nacional, me contó (la cito literalmente): “yo crecí con el dolor y el miedo de todo lo tremendo que pasó mi familia y tantas otras, en Polonia, para el Holocausto. En mi infancia y adolescencia, yo era tímida y encerrada en mí misma. Había oído tantas veces los horrores, que sentía la vida como algo peligroso, sentimiento que aprendí a ir dejando atrás gracias a mi marido, que me abrió nuevas puertas para ver el mundo. Mi intención con RENACER es abrir esas puertas a tantas familias herederas de los sobrevivientes del terrorífico Holocausto, aquí en Costa Rica y en otros países, con el fin de que cada persona que como yo en mi primera juventud, arrastre el  dolor más allá del agradecimiento a la vida, se llene  de color para enfatizar en el amor y la belleza de la unidad que nos hizo posibles, en lugar de enfocarse en lo trágico.”

Los padres de la artista Ana Wien. Título: Tesoros Vivientes Técnica: Mixta Dimensiones: 80 cm x 60 cm Año: 2014

Los padres de la artista Ana Wien.
Título: Tesoros Vivientes
Técnica: Mixta
Dimensiones: 80 cm x 60 cm
Año: 2014

 Y no cabe duda que lo está logrando. Con las primeras imágenes que publiqué en las redes sociales, Andrés Gómez Servin, director de PE&A (Proyectos Editoriales y Arte) de México D.F.(1) se mostró muy interesado en publicar y replicar la experiencia allá. Asimismo, otras personas de diferentes países del mundo, reconocen en este proyecto una oportunidad para sanar psicogenealógicamente.

Otra interpretación de sus padres, por Ana Wien. Título: Un Radiante Amanecer Técnica: Mixta Dimensiones: 60 cm x 80 cm Año: 2014

Otra interpretación de sus padres, por Ana Wien. Título: Un Radiante Amanecer
Técnica: Mixta
Dimensiones: 60 cm x 80 cm
Año: 2014

La psicogenealogía RENACE científicamente con la psicoanalista Anne Ancelin Shützenberger, en Nice, Francia, con su libro “¡Ay mis ancestros!” (Aquí pongo un vínculo para quien quiera descargarlo y leerlo:

El concepto transgeneracional ya está presente en la Biblia, donde se mencionan las llamadas “maldiciones que pasan de generación en generación”,   y en muchos otros libros sagrados de otras culturas, como lo ha investigado el antropólogo francés Didier Dumas.

ReNacer, Ana Wien. Título: Luz de libertad Técnica: Mixta Dimensiones: 60 cm x 80 cm Año: 20144

ReNacer, Ana Wien. Título: Luz de libertad
Técnica: Mixta
Dimensiones: 60 cm x 80 cm
Año: 20144

Hace algún tiempo, Ana Wien solicitó a varias familias herederas de los sobrevivientes del Holocausto, fotografías de sus ancestros, previas a la Segunda Guerra Mundial, o inmediatamente posteriores, y les entrevistó, accediendo ellos a contar la historia de amor que existía más allá del dolor, en sus respectivas familias de origen. La artista las anotó detalladamente, para luego narrarlas con la ayuda de Marta Yglesias Piza, (agradezco mucho su apoyo en la redacción, confiesa la artista).

dos páginas del catálogo de la muestra ReNacer, de Ana Wien.

dos páginas del catálogo de la muestra ReNacer, de Ana Wien.

Las fotografías, las reprodujo y amplió, colocándolas sobre un soporte que le permitiera intervenirlas con el sentido de alegría y unidad, utilizando resinas, pigmentos y acrílicos, creando ambientes optimistas y de colores vivos en los que priva el cuidado de la perspectiva y el respeto a los retratados desde el alma. El resultado de esta intervención, tanto material como espiritual, podemos comprobarlo en este testimonio de la escritora de relatos, ya varias veces aparecida en antologías internacionales, Sandra Waldeman Flikier:

“Parada, mirando y reconociendo esa generación expuesta en las pinturas de Ana Wien, me conmueve el alma y siento que es un modelo de lo que significan las segundas oportunidades, porque no necesariamente el pasado predice el futuro. De una manera sabia y compasiva, todos los retratados son una gran lección de optimismo. Son héroes, por su fe, sufrimiento, y capacidad de transformación. Tomaron sus vidas rotas y aceptaron que la vida es digna de ser vivida. Fue una  generación esperanzada, comprometida, y con una sana relación con HASHEM (2). Se aferraron a esa segunda oportunidad, que los condujo a múltiples logros.

El daño sufrido en el desalmado holocausto, que destruyó todo lo que estas personas amaban y valoraban, en donde pasaron calamidades y brutalidades hasta el exterminio, se transmite de generación en generación, convirtiéndonos en quien condena (encadenado=condenado). Y esta programación limita nuestra vida y nos encierra en el mito del eterno retorno, del que hablaba Mircea Eliade.

La contemplación de estas pinturas nos llama a tomar consciencia de nuestros ancestros más allá de sus amargos sedimentos. No  pertenecen al pasado sino más bien, viven presentes en el interior de cada uno de nosotros. Y al transformar nuestra mentalidad de dolor en amor, los liberamos, rompiendo así el círculo vicioso. Así perdonamos y los honramos, profundizamos en ellos y su entelequia, en lugar de girar alrededor de su sufrimiento. Elegirlos a ellos sobre el acto inhumano del fueron víctimas, es una manera de reconocerlos y amarlos.

En el momento en que tomamos conciencia, de una manera u otra la familia se transforma y comienza a evolucionar. No sólo los vivos, sino también quienes ya no están físicamente con nosotros, renacen en nuestro corazón desde su ser intrínseco, y no viven más en nosotros desde el horror y el dolor.

 ¡Gracias Ana Wien por este renacer paralelo!                                                                                                                                            

 

Ana Wien, ReNacer. Título: Juntos para siempre Técnica: Mixta Dimensiones: 60 cm x 80 cm Año: 2014

Ana Wien, ReNacer. Título: Juntos para siempre
Técnica: Mixta
Dimensiones: 60 cm x 80 cm
Año: 2014

Es así como el trabajo de Ana Wien trasciende los muros de la Galería Nacional y la confirma como una chamana/artista, capaz de transformar en alegría, los sufrimientos de su familia y su colectivo, haciéndonos recordar que “donde ponemos nuestra atención, ponemos nuestra intención”. Colocar el énfasis en la alegría, el amor y el reconocimiento de cada uno de los antepasados retratados, incluso los miembros de su propia familia, sana y convierte el dolor en voluntad de trascender.

Marcela Valdeavellano

arteresponsable centroamericano

info@arteresponsable.com

 


 

1- http://p-e-a.info/

2- HaShém es un término hebreo que significa literalmente ‘El Nombre’. Se utiliza para  evitar nombrar el nombre de Dios YHWH.

9 pensamientos en “ReNacer con Ana Wien

  1. Entre muchas cosas mas,,, hasta su inutilidad nos hace vulnerables…

    Aimee Joaristi A.
    Head Designer
    Joaristi & Barascout

  2. Respetuosamente me uno al criterio del señor Jodorowsky.

    ReNacer es una obra sentida, sensiblemente humana, reflejo de un alma que decidió sanarse y sanar. La muestra es catártica, con dignidad plena demuestra orgullo y sensatez, nostalgia claro!… pero sin quedarse en ella.

    Felicitar a la artista, Ana Wien es felicitar el legado familiar, social, profesional del pueblo Israelí radicado en Costa Rica, que, con determinación y fuerza llegan a habitar espacios donde se muestran como ciudadanos distinguidos por el trabajo, la unión familiar, la ética demostrada, suma de valores y acciones que, como situación conmutativa el resultado es predecible: familias florecientes, propositivas y proyectivas.

    Volviendo a la obra: Los vivos colores que envuelven los escenarios creados, sobrepone lo vívido y la razón original por la que estos insignes inmigrantes llegaron a Costa Rica. Los colores muestran la realidad de la nueva vivencia, colores de un país que no solo los aprecia sino que los respeta y donde hoy muchos-as conciudadanas-os Israelitas – profesionales destacados han llegado a estratos relevantes incidiendo en la toma de decisiones políticas de nuestro país.
    impresiona el hecho sucedido en la inmediatez del momento expositivo, en lo que respecta a las expresiones emocionales gestuales y verbales, algunos-as de los y las asistentes retratados en las obras, para entonces niños as, en brazos de sus progenitores, o bien reconociendo a algunos de sus familiares, como si vivieran ese pasado en el presente; se instalaron frente a las obras, minutos largos, de aprecio y Re conocimiento, se redibujaron en los rostros emociones secuenciales : de asombro, de nostalgia, finalmente, sucede el abandono a la admiración y surge la actitud hidalga de certeza plena con la se vive y se triunfa hoy!

    Como promotora nacional – del arte y la cultura, como mentora de paz, la muestra de Ana Wien suma paz, suma integración a la vida, en sí misma es una oda a la VIDA!

    Estas obras transmiten el mensaje del alma… ReNacer… en PAZ!

    Gracias Ana Wien.

    MSc Gina Marín Rojas
    Asesora Nacional de Arte y Cultura
    conv. MEP.MJP
    Arte por la Paz- Costa Rica

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